GOYA EN BURDEOS
Francisco de Goya pasó un periodo significativo en Burdeos, Francia, durante el exilio que siguió a la restauración del absolutismo en España después de la derrota de Napoleón. Goya, que había mantenido una estrecha relación con la corte española, se vio en una posición comprometida después de la restauración del rey Fernando VII en 1814.
En 1824, Goya decidió abandonar España debido a la persecución política y se estableció en Burdeos, donde permaneció hasta su muerte en 1828. Durante su estancia en Burdeos, Goya continuó pintando y grabando, produciendo algunas de sus obras más intrigantes y oscuras.
Este periodo en Burdeos se caracteriza por una producción artística que refleja la soledad y la desilusión de Goya. Durante estos años, creó una serie de obras conocidas como las "Pinturas Negras", que incluyen obras como "Saturno devorando a su hijo" y "El aquelarre". Estas pinturas, ejecutadas directamente en las paredes de su casa en Burdeos, revelan una introspección profunda y a menudo sombría.
Además de su producción artística, Goya también mantuvo correspondencia con amigos y familiares desde Burdeos. A pesar de las circunstancias difíciles, su estancia en la ciudad francesa le proporcionó un entorno más seguro en comparación con la situación política en España.
El paso de Goya por Burdeos marcó el final de su vida, pero también fue un periodo en el que su genio artístico alcanzó nuevas alturas. Su legado en la ciudad perdura a través de estas obras, que continúan siendo objeto de estudio y admiración en el mundo del arte.


